Australia estuvo a la altura
En un extraño y entretenido partido, Australia sorprendió a la misma Holanda que goleó 5 a 1 a España la semana pasada, al pelearle de igual a igual un partido que terminó siendo favorable para los europeos por 3 a 2.
El partido ya arrancó con sorpresa para los holandeses. Los australianos plantearon un partido a pura presión, algo que evidentemente no se esperaban sus rivales que revoleaban la pelota sin encontrar un compañero, entregándola fácilmente.
Australia generó así las primeras llegadas, pero les faltó frialdad para definir en más de una ocasión. Eso es lo que no le faltó a Arjen Robben, quien a los 20 minutos, en una contra fatal en la que iban tres contra uno, encaró al defensor, lo pasó en velocidad y sacó un remate algo flojo que el arquero de todas formas no pudo desviar.
Con el 1 a 0 en el marcador, los de Oceanía no se achicaron y fueron a buscar el empate. En la primera acción tras el gol de Robben, partió un pelotazo largo para Gary Cahill, quien le pegó de volea entre tres marcadores, la pelota dio en el travesaño y entró, señalando el 1 a 1 parcial y marcando el que es, hasta acá, el mejor gol del torneo.
El primer tiempo terminó con empate en los números, pero con victoria australiana desde la moral, ya que estaban haciendo un partido soñado, mientras que Holanda presentó muchísimas dudas y sus jugadores estuvieron muy por debajo de su nivel. Y lo que es peor, en el minuto 44 Cahill se llevó puesto a Bruno Martins Indi, y el defensor holandés, que cayó muy mal golpeando la cabeza contra el piso, debió abandonar el campo inconsciente e inmovilizado. Además, esto supuso la segunda amonestación entre los dos partidos disputados para el delantero australiano, quien se pierde el duelo contra España. Otro que se pierde el próximo partido es Robin Van Persie. El goleador recibió amarilla a los 47 minutos, ya en el segundo tiempo.
En esa segunda parte, Holanda levantó su nivel, pero aún así no encontraba el rumbo ante una Australia inspiradísima. Como si fuera poco, a los 52 Daryl Janmaat tocó el balón con la mano en su área, lo que significó penal para Australia, que se puso en ventaja a los 54 a través de la buena ejecución de su capitán Mile Jedinak.
Australia tuvo una muy clara a los 55, apenas después del gol, tras una pelota que pierde Nigel de Jong y el jugador australiano se lleva, pero cuando quiere asistir a un compañero la tira muy larga y este no llega a centrear con precisión. Pero 3 minutos más tarde, Robin Van Persie empató el partido nuevamente tras tras un muy buen pase, dejando atrás varios hombres de encima adentro del área.
A los 66, los canguros tuvieron la chance desperdiciada más clara: mala entrega de el volante De Jong, que se lleva Matt McKay, que no definió cuando pudo hacerlo, ya que prefirió tocar al medio para la entrada de Mathew Leckie, quien estuvo imparable para los holandeses, e intentó definir con el pecho, pero la pelota le salió muy al medio y la logró controlar el arquero.
En la contra de esa oportunidad perdida, nació el tercer gol naranja, con una pelota que recibe en tres cuartos de cancha el ingresado Memphis Depay, quien sacó un remate lejano que no llegó a atajar el arquero Maty Ryan, de floja actuación en los goles.
Así terminó el partido, que pone a Holanda a tiro de la clasificación, y deja a Australia casi eliminada, ya que necesita de un milagro para pasar de ronda (necesitaría que España le gane a Chile hoy, y que en la próxima ronda Chile pierda con Holanda y ganarle a España por 2 goles o más).
La imagen del momento en que se llevan a Martins Indi, inconsciente

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